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Desclasificacion ovni 18 de Septiembre 2026
En 2023, el Comando Indo-Pacífico de los Estados Unidos remitió a la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios (AARO) un registro audiovisual relacionado con un fenómeno aéreo anómalo no identificado. La pieza, de apenas 19 segundos, fue captada mediante un sensor infrarrojo instalado en una plataforma militar estadounidense.
La secuencia es breve, pero su descripción resulta precisa: durante todo el registro, el dispositivo efectúa un paneo destinado a seguir una zona que presenta un contraste perceptible dentro del campo visual. El área de interés permanece, en términos generales, próxima al centro del encuadre mientras el sensor modifica progresivamente su orientación.
El intervalo comprendido entre 00:00 y 00:19 muestra, por tanto, una operación de seguimiento óptico más que una escena estática. El sensor desplaza su perspectiva para conservar dentro de su campo de observación la región que ha suscitado su atención.
Conviene subrayar el alcance limitado de esta descripción. El contenido del video, por sí mismo, no constituye una conclusión acerca de la naturaleza del fenómeno observado ni permite establecer, sin análisis adicional, qué originó el contraste registrado. Tampoco debe interpretarse la mera existencia de la grabación como confirmación de una explicación determinada.
Se trata, en esencia, de un registro infrarrojo de corta duración cuya interpretación requiere separar cuidadosamente lo que el sensor captó de cualquier hipótesis formulada posteriormente sobre aquello que aparece en pantalla.
En 2023, el Comando Indo-Pacífico de los Estados Unidos remitió a la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios (AARO) un registro audiovisual relacionado con un fenómeno aéreo anómalo no identificado. La pieza, de apenas 19 segundos, fue captada mediante un sensor infrarrojo instalado en una plataforma militar estadounidense.
La secuencia es breve, pero su descripción resulta precisa: durante todo el registro, el dispositivo efectúa un paneo destinado a seguir una zona que presenta un contraste perceptible dentro del campo visual. El área de interés permanece, en términos generales, próxima al centro del encuadre mientras el sensor modifica progresivamente su orientación.
El intervalo comprendido entre 00:00 y 00:19 muestra, por tanto, una operación de seguimiento óptico más que una escena estática. El sensor desplaza su perspectiva para conservar dentro de su campo de observación la región que ha suscitado su atención.
Conviene subrayar el alcance limitado de esta descripción. El contenido del video, por sí mismo, no constituye una conclusión acerca de la naturaleza del fenómeno observado ni permite establecer, sin análisis adicional, qué originó el contraste registrado. Tampoco debe interpretarse la mera existencia de la grabación como confirmación de una explicación determinada.
Se trata, en esencia, de un registro infrarrojo de corta duración cuya interpretación requiere separar cuidadosamente lo que el sensor captó de cualquier hipótesis formulada posteriormente sobre aquello que aparece en pantalla.


Informe de Misión (MISREP)
El Informe de Misión (MISREP) constituye un formato normalizado empleado por las fuerzas armadas estadounidenses para dejar constancia de las circunstancias, observaciones y pormenores vinculados con una determinada operación. Dentro de la documentación militar, estos registros pueden ser utilizados para consignar avistamientos de fenómenos anómalos no identificados (UAP) y remitir la información correspondiente a la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios (AARO).
Una de las secciones que reviste particular interés es GENTEXT, abreviatura de “texto general”. A diferencia de los apartados sustentados principalmente en cifras, mediciones o parámetros instrumentales, este segmento incorpora una dimensión eminentemente descriptiva: percepciones del operador, circunstancias del avistamiento y apreciaciones formuladas durante el episodio. Por esa razón, su contenido debe entenderse como un registro contextual y no como una medición instrumental independiente.
El presente MISREP se encuentra asociado a material videográfico registrado mediante un sistema de infrarrojos instalado en una plataforma militar estadounidense durante 2025, identificado bajo la designación DOW-UAP-PR135.
Según el testimonio consignado por un operador militar estadounidense, durante el episodio fueron observados “seis pequeños objetos esféricos agrupados”. El informante describió asimismo una conducta que calificó como “aparentemente ágil”, señalando que los objetos parecían modificar su trayectoria con frecuencia. A partir de la apreciación visual realizada en ese momento, el operador calculó que la velocidad de los UAP podía situarse en torno a 480 millas por hora.
Conviene, sin embargo, establecer una distinción fundamental entre la observación registrada y una caracterización técnica concluyente. Las descripciones incluidas en este informe —incluidas la percepción de agilidad, los cambios de dirección y la estimación de velocidad— corresponden a la interpretación subjetiva efectuada por el reportero durante el acontecimiento.
DOW-UAP-D109: El Misterioso OVNI Captado por Sensores Militares de Estados Unidos
En consecuencia, tales apreciaciones no constituyen, por sí mismas, una demostración definitiva acerca de las propiedades intrínsecas de los objetos observados ni permiten establecer de manera concluyente cuáles fueron sus verdaderas capacidades de desplazamiento o rendimiento.
El documento, por tanto, debe leerse como un testimonio operacional acompañado de evidencia infrarroja, donde convergen observación humana, registro instrumental y estimaciones realizadas en el contexto inmediato del incidente. La separación entre lo observado, lo interpretado y lo efectivamente medido resulta esencial para valorar el episodio sin atribuir al informe conclusiones que este no establece.


En 2022, el Comando Central de los Estados Unidos remitió a la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios (AARO) un registro audiovisual asociado con un fenómeno anómalo no identificado. La pieza, con una duración de 1 minuto y 47 segundos, fue captada mediante un sistema de sensores electroópticos e infrarrojos instalado a bordo de una plataforma militar estadounidense.
El expediente de misión correspondiente, identificado como DOW-UAP-D109, consignó que el fenómeno habría transitado a velocidades comprendidas entre 80 y 180 millas por hora. El documento, sin embargo, describe el desplazamiento observado sin establecer por sí mismo cuál era la naturaleza del objeto ni cuál podría haber sido su origen.
Secuencia temporal del registro
00:00–00:05
El registro comienza sin información visual relevante.
00:06–00:08
Una zona de contraste irrumpe en el campo visual del sensor. La anomalía atraviesa el encuadre desde la región superior hasta abandonar la imagen por la zona inferior.
00:09–00:15
No se observa contenido significativo durante este intervalo.
00:16–00:26
El sensor modifica su orientación para acompañar el desplazamiento de la zona de contraste. El sistema procura mantenerla aproximadamente en la región central del encuadre.
00:27–00:31
La plataforma cambia al modo electroóptico. Durante esta transición, el objeto se desplaza hacia el exterior del campo de visión y desaparece por el margen izquierdo de la imagen.
00:32–00:45
El sensor pasa nuevamente al modo infrarrojo y reajusta su orientación para localizar y seguir la zona de contraste, conservándola, en términos generales, próxima al centro del cuadro.
00:46–01:10
El sistema retorna al modo electroóptico y continúa efectuando correcciones de seguimiento mientras intenta mantener la zona de contraste dentro del campo visual.
01:11–01:12
No se registra contenido visual relevante.
01:13–01:42
El sensor vuelve al modo infrarrojo y prosigue el seguimiento de la zona de contraste mediante sucesivos desplazamientos de encuadre.
01:43–01:47
En los últimos segundos, el sistema cambia otra vez al modo electroóptico y continúa siguiendo la zona de contraste hasta el final de la grabación.
Una observación que exige cautela
La sucesión de cambios entre los modos electroóptico e infrarrojo, junto con los movimientos de seguimiento del sensor, constituye la principal característica observable de este registro. No obstante, la descripción cronológica del material no permite, por sí sola, determinar qué produjo la señal ni establecer una explicación definitiva para el fenómeno.
Por esa razón, DOW-UAP-D109 debe contemplarse como un registro documental de una observación catalogada como anómala, no como una demostración concluyente de una tecnología desconocida, una aeronave extraordinaria o un origen no convencional.
Esta descripción tiene exclusivamente carácter informativo. Ninguno de sus pasajes debe entenderse como un dictamen analítico, una conclusión investigativa o una determinación factual acerca de la autenticidad, naturaleza, procedencia o significado del acontecimiento registrado.
UAP en 2023: El Misterioso Registro Infrarrojo Presentado ante AARO
En 2023, el Comando Indo-Pacífico de los Estados Unidos remitió a la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios (AARO) un registro audiovisual relacionado con un fenómeno aéreo anómalo no identificado. La pieza, de apenas 19 segundos, fue captada mediante un sensor infrarrojo instalado en una plataforma militar estadounidense.
La secuencia es breve, pero su descripción resulta precisa: durante todo el registro, el dispositivo efectúa un paneo destinado a seguir una zona que presenta un contraste perceptible dentro del campo visual. El área de interés permanece, en términos generales, próxima al centro del encuadre mientras el sensor modifica progresivamente su orientación.
El intervalo comprendido entre 00:00 y 00:19 muestra, por tanto, una operación de seguimiento óptico más que una escena estática. El sensor desplaza su perspectiva para conservar dentro de su campo de observación la región que ha suscitado su atención.
Conviene subrayar el alcance limitado de esta descripción. El contenido del video, por sí mismo, no constituye una conclusión acerca de la naturaleza del fenómeno observado ni permite establecer, sin análisis adicional, qué originó el contraste registrado. Tampoco debe interpretarse la mera existencia de la grabación como confirmación de una explicación determinada.
Se trata, en esencia, de un registro infrarrojo de corta duración cuya interpretación requiere separar cuidadosamente lo que el sensor captó de cualquier hipótesis formulada posteriormente sobre aquello que aparece en pantalla.


Registro Militar Infrarrojo: ¿Qué Detectó el Comando Indo-Pacífico?
Alcance de la descripción
La presente reconstrucción se limita a consignar lo observable en la secuencia temporal proporcionada. No constituye una pericia técnica, una interpretación operacional ni una conclusión acerca del origen del fenómeno.
Tampoco debe entenderse la descripción como una certificación de autenticidad, una explicación causal o una determinación sobre la naturaleza del evento. Cualquier inferencia adicional requeriría examinar el archivo original, sus metadatos, las características del sensor, las condiciones de observación y el contexto operacional correspondiente.
En otras palabras, el registro documenta una secuencia de seguimiento infrarrojo; aquello que produjo la anomalía visual permanece fuera de lo que esta descripción, por sí sola, puede demostrar.


El Comando Indo-Pacífico de los Estados Unidos remitió a la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios (AARO) un registro audiovisual asociado con un fenómeno anómalo no identificado. El material, obtenido en 2023 mediante un sensor infrarrojo instalado en una plataforma militar estadounidense, posee una duración total de 59 segundos.
Descripción cronológica del registro
00:00–00:03 — Ausencia de información visual
Los primeros tres segundos del archivo no presentan elementos discernibles que permitan establecer una referencia visual concreta.
00:04–00:46 — Seguimiento del contraste
A partir del cuarto segundo, el sistema sensor comienza a efectuar un desplazamiento de seguimiento. Su atención permanece orientada hacia una zona caracterizada por un contraste perceptible, procurando conservarla, en términos generales, dentro de la región central del encuadre. El movimiento responde a la dinámica propia del sistema de observación y no permite, por sí mismo, determinar la naturaleza del objeto o fenómeno registrado.
00:47–00:59 — Incremento de magnificación
Durante los últimos trece segundos, el sensor modifica su nivel de magnificación mientras continúa desplazándose para mantener localizada la misma área de contraste. El encuadre se estrecha progresivamente, aunque el fragmento disponible no aporta, por sí solo, elementos suficientes para establecer qué origina dicha señal.
Cada nueva desclasificación acerca al público a un fenómeno que continúa siendo investigado por las máximas autoridades de Estados Unidos.
En este segundo registro puede observarse una única anomalía térmica desplazándose de forma constante desde la parte inferior izquierda hasta el extremo superior derecho del campo visual. Aproximadamente en el sexto segundo de la grabación, el objeto abandona completamente el encuadre al salir por la esquina superior derecha, finalizando así la observación.
Los documentos publicados insisten en que estas descripciones tienen un carácter exclusivamente descriptivo y documental. No representan una validación científica, una conclusión pericial ni una certificación oficial acerca del origen, autenticidad o naturaleza de los fenómenos registrados.
Como ocurre con la mayoría de los expedientes relacionados con operaciones militares sensibles, varias secciones permanecen parcialmente censuradas. Las supresiones buscan proteger la identidad de personal involucrado, preservar la ubicación de instalaciones estratégicas y evitar la divulgación de información considerada crítica para la seguridad nacional.
No obstante, los archivos desclasificados bajo la directiva emitida durante la administración del presidente Donald Trump no contienen censuras relacionadas con la naturaleza de los fenómenos investigados ni con las principales características de los incidentes clasificados como UAP.
La publicación de estos nuevos expedientes confirma que el Gobierno estadounidense continúa recopilando, documentando y evaluando observaciones que todavía no cuentan con una explicación definitiva. Aunque varias hipótesis permanecen abiertas —incluyendo la posibilidad de aeronaves convencionales—, los documentos reflejan que determinadas detecciones siguen siendo objeto de análisis especializado por parte de la AARO, el organismo creado específicamente para investigar anomalías registradas en el espacio aéreo, marítimo, terrestre e incluso orbital.
Lejos de cerrar el debate, cada nueva desclasificación añade piezas a un rompecabezas que continúa despertando interés tanto dentro de la comunidad de inteligencia como entre investigadores independientes y la opinión pública mundial. La gran incógnita permanece intacta: ¿se trata simplemente de tecnología conocida observada bajo condiciones complejas o existen fenómenos que aún desafían las capacidades actuales de identificación?
En algún momento de 2024, una plataforma militar del Comando Norte de Estados Unidos (USNORTHCOM) captó una secuencia que, aunque breve, terminaría convirtiéndose en una pieza más dentro del creciente archivo de casos investigados por la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios (AARO), el organismo del Departamento de Defensa encargado de analizar los denominados Fenómenos Anómalos No Identificados (FANI), conocidos internacionalmente como UAP.
La grabación, de apenas 21 segundos, no muestra persecuciones aéreas, aceleraciones imposibles ni maniobras que desafíen las leyes de la física. Sin embargo, ha despertado el interés de analistas de inteligencia, especialistas en sensores militares e investigadores del fenómeno debido a una característica mucho más difícil de explicar: la inusual forma del objeto registrado y la imposibilidad, hasta ahora, de identificarlo con certeza.
Una silueta que no encaja en los patrones conocidos
El material fue obtenido mediante un sistema infrarrojo instalado en una plataforma militar estadounidense durante una misión operacional. Desde el inicio de la secuencia, el objeto permanece prácticamente inmóvil dentro del centro del campo visual, facilitando una observación continua.
Lo que llamó inmediatamente la atención de los analistas no fue su comportamiento, sino su morfología.
De acuerdo con el informe oficial de misión, identificado como DoW-UAP-D8, el fenómeno presenta una estructura similar a una lágrima invertida, acompañada por un elemento alargado que parece extenderse verticalmente desde su parte inferior, como si se tratara de un poste o una barra suspendida.
La configuración observada no coincide de forma evidente con la firma térmica habitual de aeronaves convencionales, drones comerciales, globos meteorológicos ni otros objetos comúnmente detectados por sensores infrarrojos utilizados por las fuerzas armadas.
Durante toda la grabación, el objeto conserva una trayectoria estable y no ejecuta movimientos extraordinarios. Aun así, su apariencia resultó suficientemente inusual para que el caso fuera remitido a la AARO con el objetivo de realizar un análisis especializado.




La explicación más prudente apunta a una ilusión óptica
Lejos de alimentar interpretaciones extraordinarias, el propio expediente incorpora una hipótesis mucho más conservadora.
El operador responsable de la observación señaló que el supuesto objeto podría no corresponder a un cuerpo físico desplazándose por el aire. Una posibilidad considerada por los investigadores es que el sensor haya registrado el reflejo térmico de otro objeto sobre una superficie acuática, un fenómeno que alteraría por completo la interpretación del incidente.
Este tipo de efectos no resulta extraño para quienes trabajan con sistemas de observación militar.
Las cámaras infrarrojas pueden verse influenciadas por variaciones atmosféricas, diferencias de temperatura, humedad, espejismos o la reflectividad del agua, factores capaces de generar imágenes cuya interpretación exige información operacional adicional.
Precisamente por esa razón, la AARO mantiene una política de extrema cautela antes de atribuir un origen específico a cualquier fenómeno cuando las evidencias disponibles resultan insuficientes.
Lo que realmente documenta el video
El informe oficial evita cualquier afirmación que vaya más allá de lo estrictamente observable.
La descripción técnica establece únicamente que durante los 21 segundos de duración pueden apreciarse cuatro elementos principales:
Un área de contraste térmico con forma semejante a una lágrima invertida.
Una estructura lineal suspendida debajo del cuerpo principal.
La permanencia del objeto cerca del centro del sistema óptico durante toda la secuencia.
La ausencia de cambios significativos de velocidad, trayectoria o maniobras fuera de lo común.
Los investigadores subrayan que esta descripción constituye únicamente un registro visual del contenido del video y no representa una conclusión científica acerca de la naturaleza del fenómeno.
La advertencia más importante del expediente
Uno de los apartados más relevantes del documento no describe el objeto, sino las limitaciones del análisis.
La AARO aclara expresamente que el hecho de que un caso permanezca clasificado como "no identificado" no debe interpretarse como evidencia de tecnología desconocida, origen extraterrestre, desarrollo militar secreto o cualquier otra explicación extraordinaria.
La clasificación FANI refleja únicamente que, con la información disponible, los analistas no pueden establecer una identificación concluyente.
En términos de inteligencia, "no identificado" significa exactamente eso: ausencia de datos suficientes para alcanzar una conclusión definitiva.
¿Por qué parte del informe permanece censurada?
Como ocurre con numerosos expedientes militares recientemente desclasificados, el documento contiene varios fragmentos ocultos mediante tachaduras.
Según la explicación oficial, estas omisiones no guardan relación con el fenómeno observado, sino con la necesidad de proteger información considerada sensible para la seguridad nacional.
Entre los datos reservados figuran:
La identidad del personal militar involucrado.
La ubicación precisa de determinadas instalaciones gubernamentales.
Información estratégica sobre emplazamientos militares sin relación directa con el incidente.
Las autoridades también precisan que, en el marco de la política de desclasificación impulsada durante la administración del presidente Donald Trump, no fueron eliminados elementos vinculados con la existencia de los encuentros reportados, sino únicamente aquellos cuya divulgación podría comprometer operaciones o infraestructura militar.
Un expediente que sigue sin respuesta
El caso DoW-UAP-D8 forma parte de una creciente colección de incidentes que continúan bajo revisión dentro de los archivos oficiales del Departamento de Defensa de Estados Unidos.
Aunque el video no aporta evidencia concluyente de tecnología desconocida ni muestra comportamientos que desafíen las capacidades conocidas de la aviación, sí evidencia una realidad que preocupa a los organismos de inteligencia: incluso los sensores militares más avanzados pueden registrar fenómenos cuya interpretación permanece abierta.
Mientras nuevas investigaciones intentan esclarecer este y otros episodios similares, el objeto continúa clasificado como un Fenómeno Anómalo No Identificado, una categoría que describe la incertidumbre analítica, no el origen del fenómeno.
Y es precisamente esa incertidumbre la que mantiene vivo uno de los debates más intrigantes de nuestra época: ¿cuántos de estos casos terminarán encontrando una explicación convencional y cuántos seguirán ampliando la lista de enigmas que aún desafían la comprensión de la ciencia y la tecnología modernas?
El Departamento de Defensa de Estados Unidos vuelve a situar a los Fenómenos Anómalos No Identificados (FANI/UAP) en el centro del debate internacional tras la divulgación de nuevos documentos remitidos por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) a la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios (AARO). Los archivos incluyen registros infrarrojos obtenidos por plataformas militares durante operaciones realizadas en 2022 y revelan cómo estos incidentes continúan siendo objeto de análisis por parte de las autoridades estadounidenses.
Entre el material incorporado al expediente figura una grabación térmica de aproximadamente diez segundos, registrada el 1 de mayo de 2022 mediante un sensor infrarrojo instalado en un sistema militar estadounidense. Aunque su duración es breve, las imágenes han despertado interés debido a las características del objeto observado y a la evaluación técnica que acompaña al informe.
El documento operacional identificado como DoW-UAP-D14 incorpora una primera valoración elaborada durante la misión. En ella, el objetivo detectado aparece clasificado como un "probable SU-27/35", una referencia a los cazas multifunción desarrollados por la Federación Rusa. Sin embargo, el propio expediente deja claro que se trata de una hipótesis preliminar basada en la información disponible en ese momento y no de una identificación definitiva.
Las imágenes muestran dos focos de contraste térmico desplazándose de manera sincronizada cerca del centro del campo visual del sensor infrarrojo. La limitada duración del registro impide establecer conclusiones concluyentes, aunque proporciona suficiente información para justificar su incorporación al programa oficial de investigación de fenómenos anómalos del Pentágono.
La AARO recuerda que las denominaciones SU-27 y SU-35 corresponden a aeronaves militares rusas ampliamente conocidas, aclarando que dicha referencia únicamente contextualiza la evaluación inicial realizada durante la misión. El organismo enfatiza que la clasificación no constituye una confirmación sobre la verdadera naturaleza del objeto registrado.
El expediente también incorpora un segundo informe, identificado como DoW-UAP-D18, remitido igualmente por el CENTCOM. Este documento incluye otra secuencia infrarroja de aproximadamente diez segundos capturada durante 2022.


La verdad detrás del nuevo video UAP desclasificado por Estados Unidos que sorprende al mundo
Galería UFO
Imágenes y avistamientos de ovnis y UAP.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un OVNI?
Un OVNI es un objeto volador no identificado observado en el cielo.
¿Qué significa UAP?
UAP significa Fenómeno Aéreo No Identificado, término más reciente y técnico.
¿Cómo estudio estos fenómenos?
Puedes observar el cielo con cámaras, recopilar testimonios y analizar videos con cuidado.
No hay evidencia clara de que representen peligro para las personas.
¿Son peligrosos los OVNIs?
¿Dónde reportar avistamientos?
Puedes enviar tus reportes a organizaciones dedicadas al estudio de OVNIs.
OVNIs y UAP
Un espacio dedicado al estudio serio y abierto de fenómenos aéreos no identificados
